martes, 9 de agosto de 2011

La cancion de amor que te escribi

Yo escribi una cancion, cierta vez.
Fue extraño, lo recuerdo bien.
Relata una situación, una sensacion diría yo.
Una historia de amor en donde nada pasa, donde el amor no existe.
Una historia de un amor inconcluso, simplemente, una historia mas.
Pero era perfecta, con modestia debo reconocerlo.
Tenia tanto de mi que nunca supe bien si realmente era buena o era en realidad una visión banal de aquello que yo sentía al cantarla.
Como un tercer mundista retrato de Dorian Gray, era mas de mi que de ella.
Mas mía que de esa persona que la había inspirado. Quizá estaba enamorado de la canción y no de ella, quizá estaba enamorado de mi cuando estaba con ella o quizá estaba enamorado de mi mientras cantaba la canción o quizá estaba enamorado de ella cuando la escuchaba o quizá estaba enamorado de nosotros que teníamos esa canción como secreto o quizá estaba enamorado de mi siempre o quizá estaba enamorado de ella siempre o quizá estaba enamorado del mundo y de la vida o quizá no estaba enamorado de nada.
Habia puesto demasiado para escribirla, todo el esfuerzo y la experiencia acumulada, y esa pizca de ingenio e inspiración que nacen en momentos inesperados.
Simplemente perfecta.
Se construye de un relato de objetos, personas, pensamientos, ideas y reflexiones que surgieron en el momento en que yo la miraba y ella a mi. En ese momento mágico y eterno del que, vaya uno a saber por que, no podría precisar duración.
Quizá fueron 2 horas, quizá fueron 5 minutos. Quizá los 3 minutos y monedas que dura la canción, dependiendo del tiempo y la circunstancia en que la cante, sean mas que el tiempo transcurrido mientras nos mirábamos en silencio.
Una y otra vez la leía y la releía y seguía siendo perfecta. No había nada que corregir, nada que agregar. Tampoco sobraba nada.
Extraño es, el sentirse satisfecho de algo que se revisa tan minuciosamente.
Es una canción de amor, donde no existe un beso, una insinuación ni una declaración de principios.
Solo describe la circunstancia, esa noche, ese lugar, esas personas.
Nunca pude cantarla en publico, ni a nadie en privado, nunca.
Seguramente por miedo, se que parece extraño, pero es miedo.
Una canción tan perfecta puede volverse imperfecta cuando se la enseña a alguien mas.
Y que tal si no es tan genial como yo creo? Para que arriesgarse? Para que darle al mundo algo que quizá el mundo no este preparado para recibir o no le interese?
Queda solo para mi y para ella.
Una vez ella la escucho, solo una. Quedo maravillada. Con eso me basto para saber que se confirmaba la teoría de que era una canción de amor perfecta.
El tiempo corrió veloz sobre nosotros y nunca mas volví a verla, ni a hablar con ella.
Quedo inconclusa nuestra historia, inconclusa igual que la canción.
Nunca nos besamos, como en la canción, nunca compartimos nada, solo ese momento.
Un relato romántico sobre una situación que con el tiempo se auto idealiza y ensalza. Quizá fueron miradas normales, como quien mira a otra persona en el subte.
Quizá la historia que arme después de la canción fue mas grande que la canción en si.
Quizá, quizá, quizá.
Hoy, que ni la veo, ni la tengo, ni la beso. Hoy solo queda esa canción como retrato autentico de ese amor que nunca tuvimos y que nunca tendremos.
Hoy queda en un papel y en mi cabeza, ese amor perfecto que tuvimos a través de una melodía y una letra aguda y ambiciosa.
Hoy quedamos nosotros, cada uno por su lado, con sus parejas, sus proyectos, sus vidas.
Hoy quedamos nosotros en la realidad, que es lo que cuenta, separados y ajenos el uno del otro, y quedamos también juntos en un relato musical que nunca nadie conocerá.
Tomo la guitarra y empiezo a tocarla de nuevo, vuelven las sensaciones, los recuerdos de esa noche que ya no se si existió en realidad.
Esa mujer que no se si de verdad sintió alguna vez lo que escribí oportunamente que sentía.
Ese momento de amor que no se si fue tal.
Que importa? La canción es perfecta.
Tanto que voy a tocarla nuevamente.
La canción de amor que te escribí...





Pd. Si escribo como Juan Pablo Castel y refiero a Dorian Gray, sepan disculpar, consumi de esas dos maravillosas novelas este ultimo tiempo.

domingo, 3 de julio de 2011

Nosotros y Nosotros

Estamos los que siempre estamos a favor y aquellos que siempre estamos en contra.
Los tibios obsecuentes que nos dejamos dominar culturalmente por los otros y esos ególatras y soberbios que siempre tenemos la razón sobre todo.
Estamos los que tenemos ideales de papel y aquellos con necedad inviolable de cemento.
Somos los tercos y obstinados que vamos hasta las ultimas concecuencias y estamos también los tibios que nos quedamos a mitad de camino.
Estamos los que sin saber de que se trata somos parte y los que sin saber de que se trata somos ajenos.
Somos los que señalamos a los demás sin fijarnos en lo que hacemos nosotros y también somos los que no cuestionamos nada a nadie.
Los intolerantes "piedra en el zapato" y los blandos lame botas.
Estamos los amigos de quien sea y los enemigos de todos.
Estamos los que definimos cada detalle con peligrosa obsesión inglesa y aquellos que dejamos pasar todo por alto y hacemos la vista gorda.
Estamos nosotros y estamos ellos. Los "gane, empatamos y perdieron" y esos que siempre le adjudicamos a otro el crédito y nos hacemos cargo de las derrotas.
Estamos los "sin vida" que estamos siempre aunque no valga la pena y los que nos borramos en las difíciles.
Estamos los contra y los aduladores, los de River y los de Boca, los blancos y los negros, los ultra memoriosos y los olvidadizos.
Estamos los catedráticos religiosos chupa sirio y estamos los ateos que despreciamos la fe y la consideramos ignorancia.
Estamos los adictos al trabajo pero también estamos los flojos que no hacemos nada.
Los puritanos, castos y solemnes y los faloperos, revoltosos, con vicios y debilidades.
Estamos los malignos, canallas y criminales pero también los que nos dejamos tomar por boludos.
Estamos los supersticiosos de ristras de ajo y los escépticos que rompemos espejos porque si.
Somos los tímidos que pasamos desapercibidos y los eufóricos extrovertidos que copamos la parada y caemos mal.
Los espontáneos improvisados y los fríos calculadores.
Estamos los que hablamos a los gritos y estamos los que nadie nos conoce la voz ni la opinion.
Estamos los que dormimos con la puerta abierta y los desconfiados de cuanto hagan los demás.
Estamos los derrochones que siempre pagan la cuenta y no les alcanza y los tacaños que contamos las monedas.
Estamos los que caminamos por la corniza y los que no salimos sin paraguas.
Somos los del circulo cercano de confianza y los que ventilamos todos los secretos, propios y ajenos.
Estamos los rebeldes sin causa que rompemos vidrieras y estamos también los señores formales con peinado a la gomina.
Estamos los que somos de ultra derecha y los que somos de ultra izquierda.
Estamos los pacifistas, estamos los problematicos, estamos los peleadores, estamos los extremadamente simples.
Estamos los que nos fuimos, estamos los que cerramos la puerta.
Estamos los que tenemos fobias extrañas pero tambien estamos los que cruzamos cuando esta baja la barrera.




A pesar de todo y todos, también estamos los que pensamos que la vida esta llena de grises.
Gracias a Dios, somos mayoría.

miércoles, 1 de junio de 2011

En la ciudad de la furia

Decía una canción de Soda Stereo

Me veras caer
Por la ciudad de la furia
Donde nadie sabe de mi
Y yo soy parte de todos..

Somos parte de la ciudad de la furia.
Aun siendo individuos autónomos, entes diferentes, con nuestra propia razón de ser, nuestras propias ideas y formas de actuar, nuestras creencias y costumbres, aun con nuestra identidad individual y absolutamente personal, somos parte de la identidad colectiva e impersonal que la ciudad tiene.

Una ciudad inmensa como Buenos Aires tiene una infinidad de submundos, subrealidades, subesquemas, subciudades, que están dadas por la identidad colectiva de los barrios, las clases sociales, los oficios, las religiones, los pequeños grupos de pertenencia, etc.

Daré solo algunas descripciones, que sirvan como ejemplo testigo de que nuestra identidad colectiva se construye de otras pequeñas identidades colectivas, que a su vez, se construyen de otras pequeñas identidades colectivas, que son construidas por nuestras identidades individuales.

El topico comun de hoy, es el transito de la ciudad. Siempre me llamo la atencion que nuestra identidad colectiva a la hora de manejar, tenga como patron y espejo de referencia, tres pequeños grupos de pertenencia que solo representan una ínfima porcion del total de los conductores.
Es extraño pensar que 8 de cada 10 vehiculos de la ciudad son autos particulares y aun asi, en por lo menos la mitad de los accidentes de transito , estan involucrados alguno de los tres subgrupos que voy a describir.

Uno de estos pequeños grupos con características diferentes que hacen a nuestra identidad colectiva son, valga la anti semántica redundancia, los colectiveros.
Quizá sea que yo les tengo una especie de odio particular, francamente no lo se ni me importa, pero siempre pienso que los colectiveros son de los que peor manejan dentro de la ciudad.
Este comportamiento es extraño dado a que son profesionales del manejo, a que llevan sobre su responsabilidad vidas ajenas, que tienen un vehículo de un tamaño mayor a la media y por esto deben tener mas reparos, y por sobre todas las cosas, que pasan horas y horas en la calle.
Te encierran, quieren pasar por lugares donde evidentemente no entran, obvian el uso de las luces, y en su lenguaje particular, basta con sacar tres dedos por la ventanilla para cruzar todo su aparataje de un carril a otro.

Nunca entiendo porque manejan por el carril del medio si tienen que frenarse sobre el cordón cada dos cuadras, parece irrisorio, una falta de consideracion brutal.
Hace algunos años atrás, cuando todavía tenían que pasar los cambios, dar el vuelto, cortar el boleto y cerrar las puertas con una manivela, era entendible que estuvieran desatentos. Pero ahora que tienen caja automática, la maquina expendedora de boletos funciona sola y las puertas se abren con un sistema hidráulico, esto parece no tener sentido.
Lo peor que encuentro en los colectiveros, es su falta de respeto a los autos de pequeño porte. Pareciera que se mofan de tu imposibilidad de manejar un carro que no puede estacionarse en ningún lado.

Otro subgrupo especial, causa y participe de infinidades de accidentes, son los motociclistas.
Como si el estar en las antípodas del tamaño los pudiera unir, comparten su ineficiencia y falta de escrúpulos con los colectiveros.
Señores motoqueros: El tener un auto mas pequeño no les permite circular por la banquina, ni entre carriles, ni por el espacio que queda entre la linea blanca y la pared divisoria de la Av. General Paz.
Viajan haciendo Zig-Zag entre vehículos, se aprovechan de que pase una ambulancia para mandarse detrás de ella, circulan sin casco y a menudo con las luces apagadas y para peor de males, te putean y se dan a la fuga velozmente.
Son hijos del rigor. Tuvieron que implementar el retiro de sus motos para que tomaran conciencia de lo importante de usar casco, y aun así, a veces lo utilizan como un protector de codos de lujo.
Vale recalcar, que el casco no solo le salva la vida al motociclista. Su forma de manejar hace que a menudo se encuentren involucrados en accidentes, roces, encerradas, etc. Un motociclista participe de un accidente, si no tiene casco, tiene destino final en Chacarita. Imaginense el trauma que te puede generar si sos el auto que accidentalmente participo también de ese siniestro.

El tercer grupo animal de esta selva de cemento, son los taxistas.
Al margen de su necesidad de encolumnarse uno detrás del otro para andar a 20km/h, entorpeciendo todo el trafico con la falsa ilusión de que aparezcan juntos 4 o 5 transeúntes que los paren en cadena, hay otra cosa que me indigna de ellos.
¿Porque señores taxistas no prenden las luces de noche?
¿Acaso creen que manejar un auto amarillo y negro los exime de accidentes?
Yo comprendo que necesiten de sus pasajeros, pero ¿es necesario frenar de golpe para levantar uno cuando vienen a gran velocidad?¿No podrían acaso frenar paulatinamente mas adelante y pedirle al futuro pasajero que se acerque al taxi?
Difícil es de creer que estos tipos, que también te encierran, te prepotean, se cruzan de carril sin avisar y obvian utilizar el guiño, tengan que rendir un examen distinto para sacar su licencia, que incluso, es mas exigente y riguroso que el del resto de los conductores.

Que la ciudad de la furia ahuyenta a cualquier tipo que quiera ir a trabajar en auto es una realidad, que cada vez mas gente lo haga también lo es.
No se bien cual es la solución. Mi idea siempre fue que debían tener multas mas caras aquellos que manejen un transporte publico, dado que ponen en riesgo sus propias vidas, las vidas de sus pasajeros y las vidas de los pobres tipos como yo, que solo queremos que nos dejen trabajar en paz.

Si usted forma parte de alguno de los anteriormente nombrados, sepa que es parte de la identidad colectiva que mas me rompe la paciencia.
Si usted padece a estos señores y señoras igual que yo, sepa que no esta solo.



jueves, 19 de mayo de 2011

Las mujeres y Yo

- A que hora te paso a buscar?
- Mira, yo estoy lista a las 8.45.
- Okey, paso a las 9 entonces.

LLegas con el auto puntual, ni un minuto antes ni uno despues, lo dejas en marcha.
Mandas el famoso mensaje "Estoy abajo".
Ella responde "Bancame, en un toque bajo".
La espera me mata, soy un tipo ansioso, muy ansioso.
Nunca se que es lo que tengo que hacer para matar esos 10 minutos, que quiza sean 15, de espera.
Cosas que hago, a saber:

-Me rasco la oreja
-Miro la hora
- Enciendo un cigarrillo
- Acomodo los espejos del auto
- Miro la hora
- Repaso todos los ringtones que tengo en el celular
- Miro a mi alrededor
- Vuelvo a mirar la hora
- Releo todos los mensajes enviados y recibidos del celu
- Los borro
- Miro la hora.. otra vez
- Me saco y me pongo los dos anillos que tengo varias veces
- Reviso mi billetera, cuanta guita tengo, que papeles tengo al pedo
- Vuelvo a mirar la hora
- Veo la lista de las ultimas llamadas recibidas y realizadas
- Soplo con impaciencia.

9.15 baja ella, se sube al auto

"Me esperaste mucho?"
"Y.. me dijiste que estabas lista 8.45 y son las 9.15"
"Perdoname, es que no tenia nada que ponerme".

Este tipo de situaciones pasan a menudo. No entiendo a las mujeres, son incomprensibles.
Si sabias desde las 2 de la tarde que a las 9 salias conmigo.. como puede ser que no sepas que ponerte?
Como podes decir que no tenes nada que ponerte si tu placard es 10 o 15 veces mas grande que el mio?
Digo, yo no soy ejemplo de nada, pero al abrir el placard, manoteo una remera y un buzo, agarro el jean de siempre, me lo pruebo, me miro al espejo y salgo..que tanto quilombo, POR DIOS!!

Tienen otro tema particular cuando las invitas a algun lado.

-Salimos a comer hoy?
- Dale, te paso a buscar a las 9.. vos elegis el lugar

No esta demas aclarar que a las 9.30, cuando se suba a mi auto, no va a saber donde ir, y me va a trasladar esa presion a mi para no tener que tomar ella la decision.

-Donde vamos?
- Donde vos quieras, amor.

Donde yo quiera no!. Te estoy preguntando a vos, porque siempre soy yo el que elige!

-Buen, vamos a la parrillita esa de Urquiza
- Otra vez? Va, si queres vamos. Vos queres ir?

Me mareaste...

Las mujeres son asi, no se porque les gusta hacernos esperar, porque nunca quieren hacerse cargo de elegir cosas.. no se que tiene de gracioso
Siempre improvisan, te sorprenden, se desentienden.
Pero que puedo hacer yo, un simple animalito de ciudad contra ello?

Solo seguirlas esperando...
Solo seguirlas tolerando...
Solo seguirme enamorando de ellas.

domingo, 8 de mayo de 2011

El primate afeitado

Siempre pensé que las personas, entre las cuales obviamente me incluyo, malgastamos aquello que deberíamos cuidar como si fuese el oro.
No estoy hablando del agua, ni del aire, ni de ningún recurso natural.
Estoy hablando lisa y llanamente, de nuestra capacidad de razonar. Aquella hermosa cualidad que nos permite ser seres racionales.
Olvidamos que poseemos esta habilidad y nos convertimos a menudo, en simples primates que encontraron una mejor forma de comunicarse, se visten, se afeitan y creen en algo supernatural que creo el universo en 7 días.
Me pregunto porque frecuentemente nos comportamos de forma tan impulsiva cuando hacemos ciertas cosas. Porque nos traicionamos a nosotros mismos y terminamos encerrados en un submundo de irracionalidad, desenfreno, impulsos y decisiones aleatorias.
Es muy común que encontremos este tipo de hábitos en discusiones que implican temas urticantes, llamese, política, religión, fútbol, etc.
No pretendo cambiar la forma de pensar y manejarse de todo el mundo, solo pretendo que seamos consientes de las cosas que decimos y como las decimos. De como, muchas veces, terminamos no escuchando a la persona que tenemos enfrente, si no esperando a que termine para hacer nuestra replica o nuestra agresión. Hablamos sin pensar. Hablamos por hablar. Gritamos para llamar la atención. Nos dejamos llevar por la impotencia que nos genera el disentir con otra persona a la que no podemos hacer cambiar de parecer.
Desviamos consiente o inconscientemente el foco de discusión, los argumentos necesarios para defender nuestra postura y las respuestas racionales a las preguntas que se nos hacen, para convertir nuestro alegato en un cumulo de insultos, agresiones, palabras y expresiones que solo buscan descalificar o herir a la persona que tenemos enfrente.
Por lo general, atribuyo estos comportamientos endémicos dentro de nuestra sociedad, a las personas que nos educan, conducen y representan. Aquellos que toman las decisiones importantes que a todos nos competen y aquellos que tienen la importante labor de formar a las personas del mañana.
Hace un tiempo, por citar un ejemplo, me encontré caminando por el Parque Chacabuco, y presencie un acto del Sindicato de Docentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Al margen de si su reclamo era valido o no, llevaban como estandarte una bandera donde aparecían las caras de Videla, Massera, Menem y Macri unidas por unas flechas en orden cronológico.
Me indigne sobremanera, como calculo lo haría cualquier persona racional, porque creo que mas allá de las posturas políticas y las deficiones que podamos tener sobre ciertos personajes de nuestra política, no podemos nunca compararlos en el mismo llano terreno con torturadores y asesinos, personas que secuestraron bebes, torturaron jóvenes o arrojaron cadáveres al mar.
Este tipo de actitudes, propias de una sociedad partida y crispada, confrontada por todas sus caras visibles, que genera odios y rencores, son incitadas también desde las altas esferas del poder de nuestro país. Desde la instigacion "Estas con ellos o estas con nosotros" rompen con la libertad de que cada uno elija lo positivo y lo negativo de cada postura que se le presenta. Nos encasillan en una de las veredas, nos definen como Pueblo o AntiPueblo, Nacionales y Populares o Cipayos Oligarcas, Radicales o Peronistas, Kirchneristas o Fascistas.
Respecto a esta ultima, y para ir terminando, quiero invitar a que todos aquellos que pasen por este espacio lean sobre la vida y obra de Benito Mussolini, Adolf Hitler o Francisco Franco. Lean la clase de atrocidades y violaciones a los derechos humanos que hicieron estos personajes y piensen si realmente aquellos con los que ustedes están discutiendo, aquellos que tienen en la vereda de enfrente, los que tienen una visión algo mas conservadora que ustedes del mundo, son o no Fascistas.
La liviandad de las palabras puede llevarnos a muchos escenarios problematicos.
El primero, es la violencia.
El segundo, la instauración de un mote o característica a una persona por el mero hecho de querer perjudicarla.
El tercero, es que alguien que nos este escuchando, sepa feascientemente el significado de ese termino y crea, con razon, que somos unos ignorantes, que simplemente hablamos por desconocimiento, o que somos unos malintencionados, que solo lo decimos para lograr el vacío y antihumano objetivo de herir o humillar a otra persona.
Pensemos bien a la hora de manifestarnos sobre cierta persona. Las palabras quedan, en algun rincon nuestro. Y a la hora de calificar o descalificar a alguien, pensemos si nos sentariamos a hablar con una persona que tuviese esa caracteristica.

lunes, 25 de abril de 2011

Soy un animal solitario

Escribir es mi arte. Al menos es el arte que mas me gusta.Quisiera que fuese otro, no se, un arte mas sociable.Una de esas artes que te convierten en estrella, que hacen que la gente grite tu nombre, pero no.
¿Porque sera que es un arte tan solitario?¿Porque sera que me gusta tanto?.

Esto me disparó un montón de pensamientos, que aunque estaban allí mucho antes, nunca había reflotado.
Soy un animal solitario -muy solitario-  y eso no me acompleja. Inconscientemente busco la soledad , me reflejo en ella. Todo lo que escribo, poesía y prosa, esta cargado de ese sentimiento. Incluso hasta este blog.

¿Porque el Zorro?. Porque es un animal solitario y reflexivo. Espiritualmente, tengo una Fe de construccion individual, y hasta prefiero los cantantes melancólicos como Sabina y los poetas solitarios como Machado y Neruda. Esos poetas que hablan de desamor, dolor, soledad, mucha soledad.

Se han escrito demasiadas cosas sobre ella, algunas mas acertadas que otras. Muchas palabras me refieren a ella sin saber bien porque: blues, poesía, lectura, imaginación, muerte, tabaco, Dios, etc.

¿Porque me gusta la soledad?. No lo se francamente. Soy Poeta, o intento serlo, y esa es una actividad solitaria.Conozco los limites de la soledad, los conozco bien. Hace mucho daño, es como un vicio. No es para cualquiera y no siempre viene bien tener su compañia. La soledad es perversa. Viene siempre acompañada de recuerdos y pensamientos extraños. Recuerdos de mujeres pasadas, vidas pasadas, momentos pasados. Recuerdos de situaciones vergonzosas, calles caminadas, anécdotas tristes. No se porque amo la soledad. Es algo muy extraño.

Pese a esto tengo que reconocer, sacando el pecho, que también disfruto la compañía. A veces más, a veces menos, pero la disfruto. Aunque no cualquier compañía, hay días en que quiero estar acompañado de cierta gente y días en que a esa misma gente quisiera tenerla lejos. Si, si, ya lo se. Es una idea egoista de la compañia. Que quieren?. Soy un bicho solitario. Calculo que es una especie de ciclotimia.

No se de donde viene ni adonde va este post, pero tenia necesidad de contarlo. Soy un animal solitario, muy solitario. Como el Zorro. Absolutamente urbano y solitario. Noctambulo, amante de la vida y de ese sabor extraño que tiene la derrota y el desconsuelo. Algún día debería hacer terapia para averiguar los porque de estos vicios. Por ahora, me sale mas barato contarlo y hacer catarsis con ustedes.

lunes, 18 de abril de 2011

Libertad y Soledad. El surrealismo

Tengo cierta fascinacion por escribir prosa autodestructiva y subrealista. Por escribir versos que hablen de cosas sombrias, oscuras a la vez imaginarias, magicas, extrañas.
No se porque sera, porque no es absolutamente mio. Quiero decir, no soy una persona negativa ni mucho menos, tampoco gozo de una super imaginacion como tenia Dali o Borges.
Pero cuando me agarra, chau. Salen cosas como la que voy a compartir a continuacion.
Lo bueno de escribir lo primero que se te cruza por la cabeza. De escribir como si alguna fuerza superior te fuese dictando lo que estas diciendo, es que despues puede analizarse que es lo que nos pasaba por la cabeza en ese momento.
Es por eso que, conociendo la serie de cosas que suelen salir de la cabeza de este zorro de ciudad, nunca reviso ni corrijo las cosas que escribo asi, digamoslo, sin pensar demasiado, para poder luego juzgar con objetividad que es lo que queria decir.
Espero les agrade o al menos les sorprenda.

Soy un hombre enfermo. Enfermo de mi. Padezco ese mal que algunos llaman tristeza, otros soledad, unos pocos melancolia. Ayer estuve solo, hoy quiza, mañana seguramente.
Todo tiene un comienzo, lo recuerdo bien. Era de noche y las pupilas dilatadas de mi gente, preanunciaban algo. Pestañamos rapido, soplamos con fiereza. Dejamos salir al ardiente dragon lejos de nosotros, lejos del mundo, en la hiperirrealidad que nos adornaba.
Todo desaparecio, el mundo se abrio en dos e iluminose el cielo con la luz que salio de mi costado. Marche preso de mis palabras hacia otro puerto. Estaba solo, otra vez, solo en la ciudad
Prive mi cuerpo de energias terrenales. Prive mi mente de esquemas y casilleros.
Prive mi alma de moral, buen gusto y arte. Prive mi escencia de amuletos y conceptos de lo que esta bien y lo que esta mal.
Parti montado en el dragon, hacia un sistema distinto. Una brisa de ilusion me acaricio. Y senti la seguridad que nunca habia tenido.
La libertad, alada o abrazada a un grillete, es igual de peligrosa. Igual de rencorosa. Igual de perversa.
Nunca supe bien para donde estaba escapando ni de que. Solo huia, rapidamente.
Iluminando cuanto se avalanzaba sobre mi, con esa maldita luz intermitente.
Era el vacio total, la nada misma, todo a mi alrededor.
Como huir de todo en medio de la nada? Como escapar cuando no hay distancias, ni calles, ni extremos, ni referencias? Como hacer algo, cuando se ha hecho todo, como hacer nada, cuando la nada es lo unico que tenemos?
Mordi mis labios, chasquie mi lengua, me rasque el oido izquierdo y medite.
No estoy hecho para la libertad absoluta. Evidentemente no esta a mi medida.
Abri los ojos, me esfroce fuertemente para volver a mi sitio.
Y ahi estaba, solo, en la ciudad. Con sus miles de esquemas, sus miles de conceptos, sus miles de escencias, sus miles de personas y Yo. Solo, exhausto y deprimido.
Desde entonces nunca se si me rodea el todo o la nada. Si el medio vaso esta lleno o vacio. Si estoy realmente solo, o estoy ahogado de estar rodeado del mas absoluto y sombrio silencio.

Se me plantean algunas reflexiones.
Cuanto peligro encontramos en la libertad?
Tememos a la soledad o disfrutamos de su compañia?
Somos capaces (sin ayuda de nadie) de saber cuando estamos denasiado libres, demasiado solos?

Los dejo pensando...